EL EXORCISMO DE EMILY ROSE

Anneliese Michel, nació el 21 de septiembre de 1952 y era una chica religiosa normal.Un día cuando tenía 16 años empezó a sacudirse de modo incontrolable. La Clínica Psiquiátrica de Wurzburgo la diagnosticó con epilepsia del grand mal. Dada la fuerza de los ataques, y la intensidad de la depresión que los seguía, Anneliese fue admitida para su tratamiento en el hospital local.
Poco después de que comenzaran los ataques, Anneliese adoptó la convicción de que estaba “poseída”, un autoengaño en el que le resultaba fácil caer dada su crianza religiosa. Los doctores pudieron darle poca ayuda y ella perdió la esperanza de que pudieran curarla. Empezó a tomar los medicamentos recetados por lo general para tal enfermedad.
Unos pocos años luego de que sufrió esta enfermedad por primera vez, sus padres empezaron a llevarla a varios sacerdotes para pedir un exorcismo. Las rechazaron y les recomendaron que la chica, ahora de 20 años, debía continuar con la medicación y el tratamiento prescritos. Les dijeron que a menos que descubrieran un criterio de posesión demoníaca “genuina”, no podría realizarse un exorcismo. La confirmación requeriría síntomas tales como aversión a objetos religiosos, hablar en lenguas nunca estudiadas por la persona y la posesión de poderes sobrenaturales.
En 1974, luego de supervisar a Anneliese por algún tiempo, el pastor Ernst Alt pidió un permiso oficial de la iglesia para realizar el exorcismo. El pedido fue rechazado al principio y se recomendó que Anneliese viviera un estilo de vida aún más religioso para hallar la paz. Los ataques no disminuyeron y su conducta se volvió más errática. Se volvió insultante, golpeó y empezó a morder a otros miembros de su familia y se negó a comer porque, según dijo, los demonios no la dejaban. Dormía en el suelo de piedra, comía insectos y carbón y empezó a destruir objetos religiosos como crucifijos, pinturas de Jesús y rosarios.
Luego, habiéndose convencido de algún modo de la naturaleza genuina de la posesión en septiembre de 1975, Josef Stangl, Obispo de Wurzburgo, ordenó al padre Arnold Renz y al pastor Alt realizar la ceremonia del “Gran Exorcismo” en la señorita Michel. Su examen había determinado que la joven estaba habitada por varios demonios, incluyendo a Caín, Adolf Hitler, Judas Iscariote, Lucifer y Nerón, así como un sacerdote del siglo XVI caído en desgracia y algunas otras almas que se habían “manifestado” a través de ella. Desde entonces hasta julio de 1976 se realizaron sesiones de exorcismo semanales. Los ataques de la chica a veces eran tan fuertes que había que encadenarla o al menos que tres hombres la sujetaran mientras se realizaba la magia.
A pesar de toda esta intensa intervención, los ataques no se detuvieron. De hecho, Anneliese quedaba paralizada e inconsciente incluso con más frecuencia que antes. El exorcismo implacable continuó durante muchos meses, con profusión de plegarias y recitados. Por varias semanas, Anneliese rehusó toda comida. El último día del exorcismo, totalmente demacrada, padeciendo neumonía y con las rodillas rotas por las 600 genuflexiones que realizaba durante las ceremonias diarias, la señorita Michel quedó inconsciente. Murió al día siguiente, 1 de julio de 1976. Pronto se levantaron cargos de homocidio negligente contra los padres de Anneliese y los dos exorcistas, Renz y Alt.
De acuerdo con la evidencia forense, Anneliese literalmente había muerto de inanición. Si se la hubiera alimentado por la fuerza al menos una semana antes de su muerte, hubiera sobrevivido. En su juicio, los exorcistas realmente intentaron probar la presencia de los demonios reproduciendo grabaciones en cinta de diálogos extraños y pintorescos como el de dos demonios discutiendo cuál de ellos tendría que dejar primero el cuerpo de Anneliese. Los sacerdotes dijeron que ni una sola persona presente durante el exorcismo tuvo ninguna duda sobre la existencia y presencia real de los demonios.

El veredicto no fue lo que hubiera podido esperarse: los padres de Anneliese y los exorcistas fueron hallados culpables de homicidio culposo por negligencia y por no proporcionar primeros auxilios. Los sentenciaron a seis meses en prisión y a libertad condicional. (via http://www.fotofetch.com/)
Derrickson que es admirador del japonés Akira Kurosawa , usó una estructura similar a la de su película Rashomon: un proceso judicial intercalado con flashbacks, que muestran de una manera creíble -sin llegar a la exageración de las películas de terror con efectos especiales y maquillaje- la posesión diabólica de Emily.
El film relata la historia de un sacerdote católico acusado de homicidio por negligencia después de la muerte de una joven de 19 años poseida por el demonio.
Vamos, el exorcismo es una parte de la pelicula pero esta película tiene mucho más de drama que de terror. Se centra más en el juicio contra el sacerdote que supuestamente provocó la muerte de Emily que en el caso de la chica en concreto. Muestra también el continuo pero real enfrentamiento entre la Iglesia y la Medicina en casos como este. De hecho, tanto al sacerdote como a la abogada protagonista parecen tomarles por locos cuando solo dicen su verdad.
El argumento:
Una hija de una familia rural, Emily Rose ganó una beca para estudiar en la Universidad. Una vez lejos de su entorno, empezó a sufrir unas horribles alucinaciones y contorsiones de su cuerpo. El primer diagnóstico fue epilepsia, pero a pesar del tratamiento, empeoró y surgió un segundo diagnóstico: psicosis. Cuando las medicinas perdieron su efectividad, Emily y su familia acudieron al párroco local, Richard Moore para que la ayudara.
El padre Moore nunca había practicado un exorcismo, pero obtuvo el permiso de su arquidiócesis y se preparó con literatura aprobada por la Iglesia, incluído el ritual romano. Lamentablemente, Emily falleció poco después del procedimiento y el sacerdote fue arrestado y acusado de homicidio por negligencia. Pero todo quedó grabado en audio.

La abogada que toma el caso es Erin Bruner, en cuyas memorias se basa el guión. Inicialmente escéptica y agnóstica, Erin decide defender al cura bajo ciertas condiciones y para ser nombrada socia principal del bufete en que trabaja. Pero progresivamente sus conceptos de la fe, la religión, Dios, el diablo, el bien y el mal son desafiados por las circunstancias y le pone una dura pelea al implacable fiscal, Ethan Thomas, obsesionado con condenar a Moore.
Lo dicho, es una pelicula bastante interesante de ver, aunque no vayais con la idea de que es una pelicula de terror porque no es asi.


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